Niños, niñas y jóvenes protagonistas

niñas,niñosDesde la Defensoría del Público de Servicios de Comunicación Audiovisual impulsan acciones para alentar a los niños y adolescentes a conocer y defender sus derechos comunicacionales.

Los chicos, chicas y adolescentes también son sujetos de derecho respecto de la comunicación. Esta afirmación fue la base de la presentación de Virginia Vizcarra, integrante de la Dirección de Capacitación y Promoción de la Defensoría del Público durante el Congreso de REDCOM. “No debemos entenderlos solamente como consumidores de productos y programas audiovisuales, sino como audiencias críticas y productores de sus propios mensajes en los medios”, dijo la funcionaria.

Esa recepción crítica hace referencia a que los jóvenes puedan preguntarse cómo los están representando dichos medios –si es que los representan-. De esta manera, se promueve a la comunicación como un derecho humano que también permite visibilizar y problematizar el cumplimiento de otros derechos, por ejemplo, que un chico reciba información acerca de su derecho a la educación. En definitiva, “se busca proponer espacios para la desnaturalización de los discursos provenientes de la programación centralizada de televisión”, resaltó Virginia.

Para ello, la Defensoría del Público utiliza diferentes estrategias y propuestas didácticas como por ejemplo: “La defensoría va a la Escuela”, donde los jóvenes visualizan material referido a la temática y luego debaten en grupo qué les gustaría difundir o expresar en los medios que actualmente no se esté representando.

Además, desde este organismo también se articula con las escuelas y con los docentes para que sea ese ámbito quien siga profundizando una alternativa a la que recibimos actualmente.

 

Defendiendo nuestros derechos

Si bien la Defensoría del Público fue creada a partir de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, se terminó de conformar hace alrededor de tres años. Su misión principal es defender y difundir el derecho a la comunicación de todos los ciudadanos como audiencia de la televisión y de la radio. Es un organismo autónomo (no depende del Poder Ejecutivo), tiene alcance federal, es decir, que se pueden hacer consultas, reclamos, denuncias y propuestas desde cualquier punto del país. El ente no aplica multas sino que trabaja en diálogo con el medio que haya vulnerado algún derecho, para generar algún pedido de disculpa o acciones reparatorias.

La Defensoría del Público da a conocer su existencia por medio del equipo de Capacitación y Promoción que integra Virginia. Por un lado, participan de actividades públicas relacionadas con la comunicación en diferentes encuentros y festivales de la Argentina, y por otro lado, realizan una gran tarea de capacitación que intenta llegar a las escuelas de todo el país, a distintas organizaciones sociales y –especialmente- a espacios de formación docente porque “entendemos que van a ser los docentes quienes repliquen en las aulas la comunicación como un derecho humano de todos los ciudadanos”, destacó Vizcarra.

La Defensoría del Público declaró al año 2015 el de la Inclusión de Niñas, Niños y Adolescentes en los Medios Audiovisuales, esto significa profundizar y construir un compromiso de trabajo que garantice, respete y amplíe el ejercicio del derecho a la comunicación de la infancia y la juventud.

En este sentido, la Ley 26.522 retoma en varios de sus artículos distintas legislaciones previas que ya contemplaban derechos relacionados con la comunicación, como la Convención Internacional de los Derechos del Niño y la Ley de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. De la primera, rescata específicamente el derecho a expresarse libremente y a recibir información; el derecho a opinar, y que esa opinión sea tenida en cuenta. Además, el derecho a participar, generar instancias de reunión y asociarse con otros. De la Ley de Protección Integral de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, adquiere el derecho a la intimidad, al cuidado de la propia imagen y el derecho a la dignidad. Esto se refiere a que se debe priorizar lo que en la legislación se llama “el interés superior de las personas”; porque “muchas veces ocurre que en una  cobertura periodística -por ejemplo- se exponen o difunden determinadas situaciones de violencia o marginalidad hacia los niños, pero no se cuida ni se respeta su derecho a la intimidad y a la dignidad”, aclaró Virginia.

En cuanto a la publicidad, la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual plantea que los mensajes no deberían basarse en la inexperiencia y credulidad de los chicos para ofrecerles productos.

De esta manera, la Defensoría del Público cuenta con numerosas herramientas para promover la reflexión crítica de los jóvenes y gestionar acciones que los ayuden a convertirse en productores de mensajes de los medios de comunicación.

En palabras de Virginia, la clave se encuentra principalmente en la educación, y en eso, “los profesorados se vuelven espacios privilegiados para promover este tipo de abordajes”, concluyó.

 

Por Nancy Ferrari